La litiasis renal, también conocida como cálculos renales, piedras en el riñón o urolitiasis, es una enfermedad urológica frecuente que aparece cuando minerales y sales de la orina se concentran, cristalizan y forman depósitos sólidos dentro del riñón o de la vía urinaria.
Algunas piedras pueden permanecer dentro del riñón sin causar molestias. Sin embargo, cuando un cálculo se desplaza hacia el uréter y dificulta el paso de la orina, puede aparecer un cólico renal, dolor intenso en el costado, sangre en la orina, náuseas, vómitos o incluso fiebre si existe infección asociada.
En esta guía, el Dr. Eduardo Ordóñez Campos explica qué es la litiasis renal, cuáles son sus causas, qué tipos de cálculos existen, cómo se diagnostican, qué tratamientos pueden indicarse y cuándo conviene acudir con un urólogo especialista en cálculos renales en CDMX.
Qué es la litiasis renal
La litiasis renal es la formación de cálculos o piedras dentro del riñón, el uréter, la vejiga o cualquier punto de la vía urinaria. Estos cálculos se forman cuando determinadas sustancias presentes en la orina, como calcio, oxalato, ácido úrico, fosfato, estruvita o cistina, se concentran en exceso y comienzan a cristalizar.
Con el tiempo, esos cristales pueden unirse y formar una piedra. El tamaño puede variar mucho: algunos cálculos son microscópicos o similares a un grano de arena, mientras que otros pueden alcanzar varios milímetros o crecer hasta ocupar parte del sistema colector renal.
Una piedra pequeña no siempre causa síntomas. De hecho, muchos cálculos renales se descubren durante una ecografía, un TAC o un estudio solicitado por otro motivo. El problema suele aparecer cuando la piedra se mueve, obstruye el paso de la orina o irrita la vía urinaria.
Por eso, ante un diagnóstico de cálculos renales, el objetivo médico no debe limitarse a quitar el dolor. También conviene estudiar la causa, valorar el riesgo de complicaciones y prevenir nuevos episodios.
La litiasis renal no es solo tener una piedra. Para decidir el tratamiento importa saber el tamaño del cálculo, su localización, si causa obstrucción, si hay infección, qué síntomas provoca y cuál puede ser su composición.
Por qué no todos los cálculos renales son iguales
Uno de los errores más frecuentes es pensar que todas las piedras del riñón se tratan igual. En realidad, dos pacientes pueden tener cálculos del mismo tamaño y necesitar enfoques diferentes según la ubicación de la piedra, el grado de obstrucción, la presencia de infección, el dolor, los antecedentes y la composición probable del cálculo.
Por ejemplo, un cálculo pequeño alojado dentro del riñón puede vigilarse si no causa síntomas ni obstrucción. En cambio, una piedra similar ubicada en el uréter puede provocar un cólico renal intenso o bloquear el flujo de orina. También cambia el enfoque si la piedra se asocia a infección, si el paciente tiene un solo riñón o si ya ha tenido varios episodios previos.
- El tamaño del cálculo.
- La localización: riñón, uréter, vejiga o uretra.
- Si existe obstrucción de la vía urinaria.
- Si hay fiebre, infección o alteración de la función renal.
- La composición probable o confirmada de la piedra.
- Los antecedentes personales y familiares de litiasis renal.
Este enfoque permite elegir entre observación, tratamiento médico, litotricia, ureteroscopia con láser u otras técnicas mínimamente invasivas según cada caso.
Causas principales de los cálculos renales
La formación de cálculos renales suele tener más de una causa. En muchos pacientes intervienen varios factores al mismo tiempo: hidratación insuficiente, alimentación, predisposición genética, alteraciones metabólicas, infecciones urinarias o enfermedades asociadas.
Deshidratación o baja ingesta de líquidos
La deshidratación es uno de los factores más importantes. Cuando se bebe poca agua, la orina se concentra y aumenta la cantidad de minerales por volumen. Esta concentración facilita que calcio, oxalato, ácido úrico u otras sustancias se agrupen y formen cristales.
Esto puede ocurrir con más frecuencia en personas que sudan mucho, hacen ejercicio intenso, trabajan en ambientes calurosos o no tienen el hábito de beber agua de forma regular durante el día.
Exceso de sal, proteína animal o azúcares
Una dieta rica en sal puede aumentar la eliminación de calcio por la orina y favorecer determinados cálculos. El consumo elevado de proteína animal también puede modificar la acidez urinaria, aumentar la eliminación de ácido úrico y reducir sustancias protectoras como el citrato.
En pacientes predispuestos, algunos alimentos ricos en oxalato, como espinacas, acelgas, frutos secos, chocolate o té negro, pueden influir en la formación de cálculos de oxalato cálcico. Esto no significa que todos los pacientes deban eliminarlos, sino que las recomendaciones deben adaptarse al tipo de cálculo y a los resultados de los estudios.
Antecedentes familiares y predisposición genética
La litiasis renal puede tener un componente familiar. Si padres, hermanos u otros familiares directos han tenido piedras en el riñón, el riesgo puede ser mayor. En algunos casos concretos, como los cálculos de cistina, existe una alteración hereditaria específica llamada cistinuria.
Enfermedades asociadas
Algunas enfermedades pueden aumentar el riesgo de cálculos renales. Entre ellas se encuentran la gota, el hiperparatiroidismo, ciertas enfermedades intestinales, la obesidad, la diabetes, las infecciones urinarias recurrentes y algunos trastornos metabólicos.
Infecciones urinarias recurrentes
Algunas infecciones de orina, especialmente cuando son causadas por bacterias capaces de modificar el pH urinario, pueden favorecer la formación de cálculos de estruvita. Estos cálculos pueden crecer con rapidez y asociarse a infecciones persistentes.
Tipos de cálculos renales
No todos los cálculos renales tienen la misma composición. Conocer el tipo de piedra ayuda a orientar la prevención y, en algunos casos, cambia el tratamiento o el seguimiento recomendado.
Los principales tipos de cálculos renales son:
- Cálculos de oxalato cálcico: son los más frecuentes. Se relacionan con calcio, oxalato, baja hidratación, exceso de sodio o alteraciones metabólicas.
- Cálculos de fosfato cálcico: también contienen calcio, pero suelen asociarse a condiciones metabólicas diferentes y a determinados cambios del pH urinario.
- Cálculos de ácido úrico: se asocian con orina ácida, gota, obesidad, diabetes o dietas ricas en purinas.
- Cálculos de estruvita: se relacionan con infecciones urinarias por bacterias específicas y pueden crecer rápidamente.
- Cálculos de cistina: son menos frecuentes y aparecen en personas con cistinuria, una alteración hereditaria.
Puede ampliar esta información en nuestra guía específica sobre tipos de cálculos renales, donde explicamos las diferencias entre oxalato cálcico, ácido úrico, estruvita y cistina.
La dieta, la hidratación y las medidas preventivas deben adaptarse al tipo de cálculo, a los antecedentes del paciente y a los resultados de los estudios de sangre, orina e imagen.
Síntomas de la litiasis renal
Los síntomas de la litiasis renal dependen del tamaño de la piedra, su localización y si está causando obstrucción. Un cálculo dentro del riñón puede no dar molestias, mientras que una piedra pequeña en el uréter puede provocar un dolor muy intenso.
Los síntomas más habituales incluyen:
- Dolor intenso en el costado o la espalda baja: suele aparecer de forma brusca y puede irradiarse hacia abdomen, ingle o genitales.
- Sangre en la orina: la orina puede verse rosada, rojiza o marrón, aunque a veces la sangre solo se detecta en el análisis.
- Náuseas y vómitos: son frecuentes durante un cólico renal intenso.
- Urgencia o aumento de frecuencia urinaria: puede aparecer cuando el cálculo está cerca de la vejiga.
- Dolor o escozor al orinar: puede deberse a irritación de la vía urinaria o infección asociada.
- Fiebre o escalofríos: son señales de alarma si aparecen junto con dolor renal.
Si quiere profundizar en las manifestaciones más frecuentes, puede revisar la guía sobre síntomas de piedras en el riñón.
Cólico renal: cuándo aparece y por qué duele tanto
El cólico renal aparece habitualmente cuando una piedra se desplaza desde el riñón hacia el uréter. El uréter es el conducto que transporta la orina hasta la vejiga. Como es estrecho, el paso de una piedra puede irritarlo, bloquearlo y aumentar la presión dentro del riñón.
Ese aumento de presión, junto con las contracciones del uréter intentando empujar la piedra, explica la intensidad del dolor. Muchos pacientes describen el cólico renal como un dolor profundo, brusco, incapacitante y difícil de aliviar con cambios de postura.
El dolor puede aparecer en oleadas, subir y bajar de intensidad, desplazarse hacia la ingle y acompañarse de náuseas, vómitos, sudoración o sangre en la orina.
Que el dolor disminuya no siempre significa que la piedra haya salido. A veces el cálculo cambia de posición y el dolor mejora temporalmente, pero la obstrucción puede continuar.
Puede ampliar esta información en el artículo sobre cólico renal, donde explicamos cuánto puede durar, qué hacer y cuándo acudir a urgencias.
Diagnóstico de los cálculos renales
El diagnóstico de la litiasis renal combina los síntomas del paciente, la exploración clínica y diferentes pruebas complementarias. El objetivo es confirmar la presencia de piedras, saber dónde están, medirlas, valorar si obstruyen la vía urinaria y descartar infección o daño renal.
Análisis de orina
El análisis de orina permite detectar sangre, cristales, signos de infección o alteraciones del pH urinario. En pacientes con fiebre o sospecha de infección, puede ser necesario realizar un urocultivo.
Análisis de sangre
Los análisis de sangre ayudan a valorar la función renal, la presencia de infección o inflamación y posibles alteraciones metabólicas, como niveles elevados de calcio o ácido úrico.
Ecografía renal y vesical
La ecografía es una prueba no invasiva que permite valorar los riñones, la vejiga y la posible dilatación de la vía urinaria. Puede identificar cálculos en el riñón, aunque algunos cálculos ureterales pueden ser difíciles de ver con esta técnica.
TAC abdominal sin contraste
El TAC sin contraste es una de las pruebas más precisas para diagnosticar cálculos renales y ureterales. Permite conocer el tamaño exacto, la localización, la densidad del cálculo y el grado de obstrucción.
Análisis del cálculo expulsado
Si el paciente expulsa una piedra, conviene conservarla y llevarla al urólogo. Analizar su composición ayuda a diseñar una estrategia de prevención personalizada y más eficaz.
Tratamiento de la litiasis renal
El tratamiento de la litiasis renal depende del tamaño del cálculo, su localización, los síntomas, la existencia de infección, el grado de obstrucción y las características del paciente. No todos los cálculos necesitan cirugía, pero tampoco todos pueden observarse sin riesgo.
Observación y seguimiento
En cálculos pequeños, sin infección, sin obstrucción importante y con dolor controlado, el urólogo puede indicar observación y seguimiento. Esto requiere vigilancia de síntomas y pruebas de control para confirmar que el cálculo no crece, no se desplaza de forma problemática y no afecta al riñón.
En artículos específicos explicamos qué puede ocurrir con un cálculo renal de 5 mm y cuándo puede expulsarse solo o necesitar tratamiento.
Manejo del dolor y tratamiento médico expulsivo
Cuando el cálculo está en el uréter y tiene posibilidades de expulsarse, el médico puede indicar tratamiento para controlar el dolor y facilitar la salida de la piedra. Este tratamiento debe ser pautado por un profesional, especialmente si existen enfermedades renales, digestivas, cardiovasculares o tratamiento anticoagulante.
No conviene automedicarse ni beber grandes cantidades de agua de golpe durante un dolor intenso, ya que si hay obstrucción puede aumentar la presión y empeorar el dolor.
Litotricia extracorpórea por ondas de choque
La litotricia extracorpórea por ondas de choque fragmenta determinados cálculos desde fuera del cuerpo para que los fragmentos puedan ser expulsados posteriormente. No todos los cálculos son buenos candidatos: influyen el tamaño, la localización, la dureza probable de la piedra y las características del paciente.
Ureteroscopia y cirugía láser
La ureteroscopia permite acceder a la vía urinaria por vía natural, a través de la uretra y la vejiga, hasta llegar al uréter o al riñón. Una vez localizado el cálculo, puede fragmentarse con láser y retirarse o facilitar su expulsión.
Puede leer más en la guía sobre cirugía láser para cálculos renales.
Nefrolitotomía percutánea
En cálculos renales grandes, complejos, múltiples o coraliformes, puede ser necesario un abordaje percutáneo. Esta técnica permite acceder al riñón mediante una pequeña entrada en la espalda para fragmentar y extraer piedras de mayor tamaño.
El tratamiento adecuado no se decide solo por el tamaño del cálculo. También importan la localización, la composición, el dolor, la infección, la obstrucción, la función renal y las preferencias del paciente tras una explicación clara.
Tabla comparativa de tratamientos
Esta tabla resume de forma orientativa las opciones más habituales. La decisión final debe realizarla el urólogo tras estudiar cada caso.
| Situación | Qué suele valorar el urólogo | Posible enfoque |
|---|---|---|
| Cálculo pequeño sin síntomas importantes | Tamaño, localización, ausencia de infección y función renal conservada. | Observación, hidratación razonable y seguimiento con pruebas de imagen. |
| Cálculo en uréter con dolor controlado | Localización, probabilidad de expulsión, grado de obstrucción y evolución del dolor. | Tratamiento médico pautado y vigilancia estrecha. |
| Dolor persistente o cálculo que no se expulsa | Tamaño, ubicación, duración del episodio y repercusión sobre el riñón. | Ureteroscopia, láser, litotricia u otra técnica según el caso. |
| Cálculo grande o complejo | Volumen de piedra, anatomía renal, composición probable y antecedentes. | Tratamiento quirúrgico mínimamente invasivo, como ureteroscopia flexible o nefrolitotomía percutánea. |
| Fiebre o infección con obstrucción | Estado general, análisis, cultivo, función renal y grado de obstrucción. | Atención urgente, control de infección y drenaje de la vía urinaria si procede. |
Cuándo acudir a urgencias
La litiasis renal puede manejarse de forma programada en algunos casos, pero hay situaciones que requieren atención urgente. El objetivo es evitar complicaciones como infección grave, obstrucción mantenida o daño renal.
Fiebre, escalofríos, dolor incontrolable, vómitos persistentes, imposibilidad para orinar, embarazo, riñón único, trasplante renal, sangre abundante en la orina o empeoramiento progresivo.
Especialmente importante es la combinación de dolor renal y fiebre. Una infección urinaria con una piedra que bloquea el drenaje puede convertirse en una urgencia urológica y debe valorarse sin demora.
También requiere valoración específica una piedra en el uréter, ya que puede causar obstrucción, cólico renal intenso y riesgo de afectación del riñón si no se resuelve.
Cómo prevenir nuevos cálculos renales
La prevención es una parte esencial del manejo de la litiasis renal, especialmente en pacientes que ya han tenido uno o más episodios. El objetivo es reducir la concentración de sustancias que forman cristales y corregir factores de riesgo individuales.
Hidratación adecuada
Beber suficiente agua ayuda a mantener la orina más diluida y disminuye la concentración de minerales. La cantidad adecuada puede variar según el clima, la actividad física, el peso, las enfermedades asociadas y las indicaciones del médico.
Reducir el exceso de sal
El exceso de sodio puede aumentar la eliminación de calcio por la orina y favorecer determinados cálculos. Reducir alimentos ultraprocesados, embutidos, snacks salados y sal añadida puede ser útil en muchos pacientes.
No eliminar calcio sin indicación
Muchas personas creen que deben eliminar el calcio si tienen cálculos, pero esto no siempre es correcto. En algunos casos, reducir demasiado el calcio de la dieta puede aumentar la absorción de oxalato. Las pautas deben individualizarse.
Moderar proteínas animales
Un consumo elevado de carne roja, vísceras o ciertas proteínas animales puede influir en la acidez de la orina y en la eliminación de ácido úrico. No se trata de prohibir alimentos de forma general, sino de ajustar el patrón dietético al tipo de cálculo.
Analizar la composición de la piedra
Saber si el cálculo es de oxalato cálcico, ácido úrico, estruvita o cistina permite definir medidas preventivas más precisas. La prevención genérica puede quedarse corta en pacientes con litiasis recurrente.
Puede revisar recomendaciones más detalladas en la guía sobre dieta para prevenir piedras en el riñón.
Urólogo para cálculos renales en CDMX
Si vive en Ciudad de México y ha tenido dolor tipo cólico, sangre en la orina, infecciones urinarias repetidas o un estudio de imagen que muestra una piedra en el riñón o en el uréter, conviene realizar una valoración urológica completa.
Un urólogo especialista en cálculos renales en CDMX puede ayudar a determinar si la piedra puede vigilarse, si tiene posibilidades de expulsarse, si requiere tratamiento con láser o si existe riesgo de obstrucción, infección o daño renal.
La valoración es especialmente importante en pacientes con episodios repetidos de litiasis renal, antecedentes familiares, cálculos grandes, infección asociada, enfermedad renal previa o dolor persistente.
No solo se trata de resolver el episodio actual. Una buena valoración busca identificar la causa, reducir el riesgo de nuevos cálculos y elegir el tratamiento más seguro según cada paciente.
Preguntas frecuentes sobre litiasis renal y cálculos renales
¿Qué es la litiasis renal?
La litiasis renal es la formación de cálculos o piedras en el riñón o en la vía urinaria. Se produce cuando minerales y sales presentes en la orina se cristalizan y se agrupan.
¿Litiasis renal y cálculos renales significan lo mismo?
En la práctica, sí. Litiasis renal es el término médico y cálculos renales o piedras en el riñón son formas más comunes de referirse al mismo problema.
¿Los cálculos renales siempre duelen?
No. Algunos cálculos pueden permanecer dentro del riñón sin causar síntomas. El dolor intenso suele aparecer cuando la piedra se mueve, entra en el uréter o bloquea el paso de la orina.
¿Qué es un cólico renal?
Es un dolor agudo e intenso que suele producirse cuando una piedra obstruye parcial o totalmente el uréter. Puede irradiarse hacia abdomen, ingle o genitales y acompañarse de náuseas o vómitos.
¿Cuándo debo acudir a urgencias por una piedra en el riñón?
Debe acudir a urgencias si hay fiebre, escalofríos, dolor incontrolable, vómitos persistentes, imposibilidad para orinar, embarazo, riñón único o empeoramiento progresivo.
¿Un cálculo renal se puede expulsar solo?
Algunos cálculos pequeños pueden expulsarse de forma espontánea, pero no siempre. Depende del tamaño, la localización, la forma, el grado de obstrucción y la presencia o no de infección.
¿Cómo se diagnostican los cálculos renales?
El diagnóstico puede incluir análisis de orina, análisis de sangre, ecografía renal y, en muchos casos, TAC sin contraste para localizar y medir el cálculo con precisión.
¿Qué tratamientos existen para la litiasis renal?
Las opciones incluyen observación, tratamiento médico pautado, litotricia extracorpórea, ureteroscopia con láser y cirugía percutánea en cálculos grandes o complejos.
¿Qué tipo de cálculo renal es más frecuente?
Los cálculos de calcio, especialmente los de oxalato cálcico, son los más frecuentes. Aun así, existen otros tipos como ácido úrico, estruvita y cistina.
¿Se pueden prevenir nuevos cálculos renales?
En muchos casos se puede reducir el riesgo con hidratación adecuada, ajustes dietéticos, análisis del tipo de cálculo y seguimiento urológico. Las recomendaciones deben personalizarse.
Fuentes y lectura recomendada
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica personalizada. Si presenta dolor intenso, fiebre, vómitos persistentes o dificultad para orinar, busque atención médica.
- European Association of Urology: Guidelines on Urolithiasis
- American Urological Association: Surgical Management of Kidney and Ureteral Stones
- NIDDK: Kidney Stones
- Mayo Clinic: Kidney Stones Symptoms and Causes
Valoración urológica para litiasis renal y cálculos renales
Si tiene antecedentes de litiasis renal, dolor en el costado, sangre en la orina, sospecha de cólico renal o le han detectado una piedra en el riñón, una valoración especializada puede ayudar a decidir el mejor tratamiento.
En Urología MH podemos orientarle según sus síntomas, estudios de imagen, tamaño del cálculo, localización, composición probable y riesgo de nuevos episodios.
